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Espondilosis cervical: Síntomas, causas y fisioterapia, tratamientos

La espondilosis cervical es el desgaste natural de los cartílagos, discos, ligamentos y huesos del cuello. Los principales síntomas son el dolor o la rigidez de cuello. La fisioterapia, el hielo, el calor, los masajes, el collarín blando y los fármacos son los primeros enfoques que se deben probar. Los casos más graves, como la hernia discal, los espolones óseos o los nervios pinzados, se tratan con inyecciones o cirugía.

¿Cómo ayuda la fisioterapia con la espondilosis cervical?

La fisioterapia puede ayudar a aliviar el dolor y la rigidez en el cuello, así como a mejorar la fuerza y la flexibilidad. También puede ayudar a corregir la mala postura y enseñar técnicas de relajación para ayudar a evitar el estrés y la tensión.

Visión general

La espondilosis cervical afecta a una o más de las siete primeras vértebras (y partes relacionadas) de la columna vertebral.
¿Qué es la espondilosis cervical?

¿Qué es la espondilosis cervical?

La espondilosis cervical es un término general para referirse al desgaste relacionado con la edad en la columna cervical (cuello) que puede provocar dolor de cuello, rigidez de cuello y otros síntomas. A veces esta afección se denomina artritis o artrosis del cuello.

¿Cuáles son las partes de la columna cervical?

Toda la columna vertebral está formada por 24 vértebras (huesos de la columna). La columna cervical consta de siete vértebras que comienzan en la base del cráneo. A través de una abertura de toda la columna vertebral se encuentran la médula espinal y sus nervios. La médula espinal y los nervios transmiten mensajes entre el cerebro y el resto del cuerpo, incluidos los músculos y los órganos. Entre cada vértebra hay discos. Los discos actúan como los amortiguadores del cuerpo. Los discos están formados por un tejido conectivo flexible pero fuerte, relleno de un material similar al gel. Los discos son como “rosquillas rellenas de gelatina” entre cada vértebra.

Hay tres articulaciones entre cada par de vértebras. La articulación delantera se llama disco intervertebral. Las dos articulaciones de la parte posterior de la columna vertebral se denominan articulaciones facetarias. Dentro de cada articulación hay cartílago, que amortigua los extremos de los huesos. Los ligamentos son bandas de tejido blando que conectan las vértebras entre sí.

La espondilosis es el desgaste natural de estas partes de la columna vertebral. El cartílago se desgasta con el tiempo, los discos pierden su volumen y se resecan y agrietan, los ligamentos pueden engrosarse y pueden formarse espolones óseos donde los huesos rozan entre sí en zonas que ya no están cubiertas por el cartílago. Todos estos cambios se definen como espondilosis.

¿Qué tan común es la espondilosis cervical?

Los cambios en la columna vertebral se consideran una parte normal del envejecimiento. Es probable que la columna vertebral comience este proceso de desgaste a partir de los 30 años. A los 60 años, casi nueve de cada diez personas tienen espondilosis cervical.

¿Quién tiene más riesgo de padecer espondilosis cervical?

La edad avanzada es un factor de riesgo para la espondilosis cervical. Además de la edad, es más probable que experimente dolor de cuello u otros síntomas relacionados con la espondilosis cervical si:

  • Fuma o solía fumar.
  • Tiene uno o más familiares con esta enfermedad.
  • Esfuerza el cuello con frecuencia por su trabajo, como mirar hacia arriba (por ejemplo, los pintores) o hacia abajo (fontaneros o instaladores de suelos) durante muchas horas al día o mantener la cabeza en una posición inadecuada durante largos periodos de tiempo (por ejemplo, mirar fijamente a una pantalla de ordenador demasiado alta o baja).
  • Tener una lesión cervical previa, por ejemplo, por un accidente de coche.
  • Levantar objetos pesados, como los trabajadores de la construcción.
  • Están expuestos a muchas vibraciones, como los conductores de autobuses o camiones.
Síntomas y causas

Síntomas y causas

La hernia discal es una de las causas comunes de la espondilosis cervical.

¿Qué causa la espondilosis cervical?

A medida que envejece, su columna vertebral experimenta cambios debido a décadas de desgaste normal. A partir de la mediana edad, los discos entre las vértebras empiezan a cambiar. Estos cambios pueden incluir:

  • Degeneración: Los discos vertebrales del cuello pueden desgastarse lentamente (degenerarse). Con el tiempo, los discos se vuelven más delgados y el tejido blando tiene menos elasticidad. Si usted o sus padres miden un poco menos que hace años, se trata de un colapso o asentamiento normal de los discos.
  • Hernia: El envejecimiento normal puede hacer que parte de su disco vertebral se desgarre o agriete. Esto se llama hernia discal . La hernia puede permitir que el disco sobresalga, presionando el tejido cercano o un nervio espinal. Esta presión puede provocar dolor, hormigueo o entumecimiento.
  • Osteoartritis : La osteoartritis es una enfermedad progresiva (continua) que hace que el cartílago de las articulaciones se degenere (se desgaste con el tiempo). Con la artrosis, el cartílago se degenera más rápidamente que con el envejecimiento normal.
  • Espolones óseos : Cuando el cartílago de las articulaciones de las vértebras de la columna vertebral empieza a degenerarse y el tejido óseo roza directamente con otro tejido óseo, se desarrollan crecimientos óseos anormales en los bordes de las vértebras. Estos crecimientos (denominados osteofitos o espolones óseos) son comunes a medida que se envejece. A menudo, no causan síntomas.

¿Cuáles son los síntomas más comunes de la espondilosis cervical?

Es posible que tenga espondilosis cervical y ni siquiera lo sepa. Es habitual no tener ningún síntoma relacionado con esta enfermedad.

Si usted experimenta síntomas, éstos suelen ser:

  • Dolor o rigidez de cuello. Este puede ser el síntoma principal. El dolor puede empeorar al mover el cuello.
  • Un dolor persistente en el cuello.
  • Espasmos musculares.
  • Un sonido de chasquido o de rechinamiento cuando se mueve el cuello.
  • Mareos.
  • Dolores de cabeza.

¿Qué es la mielopatía cervical?

A medida que los discos vertebrales se desgastan con el tiempo, la médula espinal puede verse sometida a una mayor presión a medida que el canal se estrecha a causa de la artritis y las protuberancias discales. Esta compresión puede provocar un empeoramiento del dolor de cuello y otros síntomas. Esta afección se denomina mielopatía cervical espondilótica (MEC).

Si tiene MEC, tiene los síntomas que se observan en la espondilosis cervical, además de estos síntomas adicionales

  • Debilidad, hormigueo o entumecimiento en uno o ambos brazos o piernas.
  • Pérdida de control de la vejiga y los intestinos.
  • Dificultad para caminar (sensación de inestabilidad en los pies).
  • Pérdida de la funcionalidad de las manos, como problemas para escribir.

Los síntomas relacionados con la MCE pueden empeorar lentamente con el tiempo. Si los síntomas no desaparecen, o si afectan significativamente a su vida, su médico puede remitirle a un cirujano de la columna vertebral especializado en el tratamiento de esta enfermedad.

¿Cómo diagnostican los profesionales sanitarios la espondilosis cervical?

Su especialista médico le hará un examen físico para encontrar la causa de su dolor de cuello u otros síntomas.

Sus síntomas y su gravedad dan pistas sobre la presión a la que puede estar sometida su columna cervical. Durante el examen físico, su médico puede comprobar su:

  • Flexibilidad del cuello.
  • La fuerza muscular y los reflejos de las manos, los brazos o las piernas.
  • Los reflejos.
  • La marcha (cómo camina).
  • El cuello y el hombro, en busca de puntos gatillo (un pequeño bulto o nudo en el músculo del cuello o del hombro que puede ser el origen de su dolor y sensibilidad).

A veces, los profesionales sanitarios pueden diagnosticar la espondilosis cervical con un simple examen físico. Otras veces, pueden solicitar pruebas para saber más sobre la causa de sus síntomas. Estas pruebas pueden incluir lo siguiente

  • Las radiografías muestran los huesos del cuello, su alineación, la pérdida de hueso y los espolones óseos (si están presentes). No todas las alteraciones óseas provocan síntomas. El personal sanitario puede utilizar las radiografías como punto de partida. Las radiografías u otras pruebas también pueden ayudar a descartar otras causas de sus molestias, como un tumor en la columna vertebral .
  • La tomografía computarizada (TC) s proporciona más detalles que las radiografías. Esta exploración puede ayudar a ver mejor el canal espinal y los espolones óseos.
  • Las imágenes de resonancia magnética muestran los detalles de los tejidos blandos, como los cartílagos, las raíces nerviosas, los músculos, la médula espinal y los discos. Esta prueba puede mostrar la compresión de la columna vertebral o la hernia discal con más claridad que las radiografías.Electromiografía Una resonancia magnética puede ayudar a identificar el origen y la localización del dolor.
  • Otras pruebas pueden incluir un mielograma (tipo de TAC) o electromiograma (prueba de la función nerviosa). Estas pruebas proporcionan más detalles sobre cómo la espondilosis cervical puede estar afectando a sus nervios.
¿Cuáles son los tratamientos habituales de la espondilosis cervical?

¿Cuáles son los tratamientos habituales de la espondilosis cervical?

La espondilosis cervical no siempre causa síntomas. Si no hay síntomas, es posible que no necesite ningún tratamiento.

Cuando su afección causa síntomas, los tratamientos conservadores tratan eficazmente la mayoría de los casos. Su médico puede recomendarle:

  • Fisioterapia: Sus síntomas pueden aliviarse con ejercicios y estiramientos específicos. La fisioterapia se centra en estirar y fortalecer los músculos y mejorar la postura. Puede hacer estos estiramientos en casa o necesitar la ayuda de un fisioterapeuta en una clínica. Su médico le aconsejará durante cuánto tiempo y con qué frecuencia debe practicar estos ejercicios, en función de sus síntomas y su estado.
  • El hielo, el calor y el masaje pueden ayudar a aliviar tus síntomas. Tendrás que hacer tu propia prueba para ver si el calor o el frío alivian mejor tu dolor y tus molestias. Aplique calor o hielo normalmente no más de 20 minutos seguidos, varias veces al día. El masaje es otra opción que puede probarse en algunos pacientes. Pregunte a su especialista médico si ésta es una opción razonable para lo que está causando su problema específico.
  • Medicamentos orales: Dependiendo de la intensidad del dolor, el médico puede recomendar medicamentos antiinflamatorios, con o sin receta, como el ibuprofeno o el naproxeno sódico Los relajantes musculares como la ciclobenzaprina pueden tratar los espasmos musculares. En caso de dolor intenso en el brazo por pinzamiento nervioso, la gabapentina puede reducir el dolor.
  • Collarín o corsé blando: Su profesional sanitario puede recomendarle que lleve un collarín terapéutico durante un breve periodo de tiempo. Esto puede limitar el movimiento del cuello y ayudar a que los músculos tensos descansen y se recuperen. Llevar un collarín durante demasiado tiempo puede provocar la atrofia muscular (desgaste). Utilice un collarín sólo bajo la dirección de un profesional médico.
  • Terapia de inyecciones: Se pueden inyectar esteroides en la zona afectada de la columna vertebral. Los medicamentos inyectables pueden hacer que los síntomas mejoren durante un corto período de tiempo. Hay tres procedimientos comunes de inyección de esteroides:
    • Bloqueo epidural cervical: El dolor de cuello o brazo debido a una hernia discal cervical puede tratarse con una inyección de una combinación de un esteroide y un anestésico. La inyección se realiza en el espacio epidural, que es el espacio próximo a la cubierta de la médula espinal.
    • Bloqueo de la articulación facetaria cervical: Esta inyección de esteroides más anestesia se realiza en las pequeñas articulaciones de los segmentos afectados de la columna cervical.
    • Bloqueo de la rama media y ablación por radiofrecuencia: Esta técnica se utiliza tanto para diagnosticar como para tratar el dolor crónico de cuello. Si el dolor se alivia con una inyección de anestésico, se identifica ese punto para el tratamiento. El tratamiento, denominado ablación por radiofrecuencia , consiste en dañar con ondas de sonido los nervios que causan el dolor en la articulación.

En los casos más graves de espondilosis cervical –, incluida la mielopatía cervical o la radiculopatía cervical –, los profesionales sanitarios pueden considerar la posibilidad de realizar una intervención quirúrgica. Las cirugías pueden consistir en extirpar los espolones óseos y fusionar las vértebras o crear más espacio para la médula espinal extirpando una parte de las vértebras.

La cirugía de la columna vertebral es compleja y puede implicar una larga recuperación. Su médico tendrá en cuenta sus síntomas, su estado y su salud general antes de decidir si la cirugía puede beneficiarle.

¿Cómo es el tratamiento de fisioterapia para la espondilosis cervical?

  • Espondilosis cervical es una condición degenerativa de las articulaciones y los discos cervicales.
  • El tratamiento de fisioterapia para espondilosis cervical se centra en mejorar la movilidad del cuello y reducir el dolor y la inflamación.
  • Los ejercicios de fisioterapia pueden ayudar a estirar y fortalecer los músculos del cuello para mejorar la estabilidad y reducir el riesgo de lesiones.
  • La fisioterapia también puede utilizarse para tratar otros síntomas de espondilosis cervical, como la rigidez y la pérdida de fuerza.
  • El tratamiento de fisioterapia puede ayudar a mejorar la calidad de vida de las personas con espondilosis cervical y reducir el riesgo de complicaciones.

¿Hay formas de prevenir la espondilosis cervical?

No hay forma de prevenir la espondilosis cervical, ya que esta enfermedad es un deterioro normal relacionado con la edad ”) del espacio articular y los discos del cuello.

Si tiene un trabajo o una afición que le hace pasar mucho tiempo mirando hacia arriba, hacia abajo o con la cabeza en una postura incómoda, haga muchas pausas cortas en su día (si es posible). Aprenda a realizar ejercicios de estiramiento y fortalecimiento adecuados con su profesional sanitario o fisioterapeuta.

Siga otras terapias de autoayuda, como la aplicación de hielo o calor en el cuello para aliviar el dolor muscular y la toma de antiinflamatorios y analgésicos de venta libre, como el ibuprofeno o el naproxeno.

Siga siempre las instrucciones de sus profesionales sanitarios y fisioterapeutas.

¿Qué puedo esperar si creo que tengo (o me han diagnosticado) espondilosis cervical?

Al principio, es posible que no tenga ningún síntoma. Sin embargo, dado que la espondilosis cervical es una enfermedad degenerativa relacionada con la edad, si usted tiene 60, 70, 80 años o más, es posible que empiece a tener síntomas como dolor y rigidez de cuello. Si usted es joven, aún puede desarrollar esta condición si tiene trabajos o pasatiempos que hacen que su cabeza y cuello estén fuera de la buena alineación durante largos períodos de tiempo. Afortunadamente, la mayoría de los primeros síntomas de dolor y malestar pueden tratarse con sencillos remedios caseros y de venta libre.

Algunas personas pueden llegar a desarrollar problemas más complicados, como hernia discal, espolones óseos, nervios pinzados y compresión nerviosa. Estas afecciones pueden requerir una cantidad cada vez mayor de atención médica, que va desde los medicamentos recetados hasta las inyecciones de esteroides y la cirugía.

¿Cuándo debo llamar al profesional sanitario?

La mayoría de los casos de dolor de cuello desaparecen por sí solos o con tratamientos no quirúrgicos. Si el dolor de cuello o las molestias duran más de unos días, acuda a su especialista médico para que le oriente.

Busque atención médica inmediata si tiene

  • Dolor intenso o que empeora.
  • Adormecimiento u hormigueo en los brazos.
  • Problemas de coordinación, problemas para caminar.
  • Debilidad muscular o pesadez en brazos o piernas.
  • Pérdida de control de la vejiga o los intestinos.

¿Cuál es la diferencia entre espondilosis cervical y espondilitis, espondilolisis y espondilolistesis?

La espondilosis cervical es una degeneración – o rotura – de la columna vertebral y los discos del cuello. Es un término general para la situación que se produce en la zona del cuello. Es una artritis de las articulaciones (los espacios) entre las vértebras del cuello.

La espondilitis es una inflamación de una o más vértebras. “Es” una inflamación. La espondilitis anquilosante es un tipo de artritis en la columna vertebral. La espondilitis anquilosante puede provocar la fusión de las vértebras.

La espondilolisis es una rotura física en la zona del arco medio de una sección de las vértebras llamada pars interarticularis. La pars interarticularis son las piezas horizontales a los lados del cuerpo principal de cada vértebra – las “alas” del cuerpo de cada vértebra. Esta afección suele estar causada por una lesión, un traumatismo o un uso excesivo por hiperextensión (por ejemplo, levantadores de pesas, tenistas). La espondilolisis suele producirse en la columna lumbar.

Cervical espondilolistesis es una condición específica en la que una vértebra se desliza hacia adelante sobre la vértebra que está debajo. Una fractura (rotura) o lesión de las vértebras de la columna vertebral puede hacer que la vértebra comience a desplazarse fuera de su sitio.

¿Qué es la radiculopatía?

La radiculopatía es un pinzamiento de un nervio en la raíz nerviosa. La raíz nerviosa es el primer segmento del nervio que se ramifica de la médula espinal dentro de la columna vertebral.