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Dolor articular: síntomas, causas y tratamiento con fisioterapia

El dolor articular puede sentirse en múltiples partes del cuerpo. La edad, el peso, las lesiones previas, el uso excesivo y otras condiciones médicas pueden ser factores de dolor articular.

¿Cómo ayuda la fisioterapia con y dolor en las articulaciones?

La fisioterapia puede ayudar a aliviar el dolor en las articulaciones de varias maneras. Los ejercicios de fisioterapia pueden fortalecer los músculos que rodean las articulaciones, lo que ayuda a soportar el peso del cuerpo y aliviar el estrés en las articulaciones. La terapia manual también puede ayudar a aliviar el dolor en las articulaciones, ya que los fisioterapeutas pueden manipular las articulaciones para aumentar el rango de movimiento y reducir la inflamación. También pueden utilizar técnicas de masaje para aliviar el dolor y la tensión en los músculos.
¿Qué es el dolor articular?

¿Qué es el dolor articular?

Las molestias articulares son comunes y suelen sentirse en las manos, los pies, las caderas, las rodillas o la columna vertebral. El dolor puede ser constante o puede aparecer y desaparecer. A veces, la articulación puede sentirse rígida, adolorida o dolorida. Algunos pacientes se quejan de una sensación de quemazón, palpitación o “ralladura”. Además, la articulación puede sentirse rígida por la mañana, pero se afloja y mejora con el movimiento y la actividad. Sin embargo, un exceso de actividad puede empeorar el dolor.

El dolor articular puede afectar a la función de la articulación y puede limitar la capacidad de la persona para realizar tareas básicas. El dolor articular severo puede afectar a la calidad de vida. El tratamiento debe centrarse no sólo en el dolor, sino también en las actividades y funciones afectadas.

¿Quién tiene más probabilidades de sufrir dolor articular?

El dolor articular suele afectar a quienes:

  • Han tenido lesiones previas en una articulación
  • Utilizan y/o sobrecargan repetidamente un músculo
  • Tiene artritis u otras enfermedades crónicas
  • Sufre de depresión , ansiedad y/o estrés
  • Tiene sobrepeso
  • Sufre de mala salud

La edad también es un factor de rigidez y dolor articular. Tras años de uso y desgaste de las articulaciones, pueden surgir problemas en adultos de mediana edad o mayores.

¿Qué causa el dolor articular?

¿Qué causa el dolor articular?

Las causas más comunes de dolor crónico en las articulaciones son:

  • La artrosis , un tipo común de artritis, se produce con el tiempo cuando el cartílago, la almohadilla protectora entre los huesos, se desgasta. Las articulaciones se vuelven dolorosas y rígidas. La osteoartritis se desarrolla lentamente y suele aparecer durante la mediana edad.
  • La artritis reumatoide es una enfermedad crónica que provoca inflamación y dolor en las articulaciones. A menudo las articulaciones se deforman (suele ocurrir en los dedos y las muñecas).
  • La gota es una enfermedad dolorosa en la que los cristales del cuerpo se acumulan en la articulación, provocando un fuerte dolor e hinchazón. Suele ocurrir en el dedo gordo del pie.
  • La bursitis está causada por el uso excesivo. Suele aparecer en la cadera, la rodilla, el codo o el hombro.
  • Las infecciones virales , las erupciones o la fiebre pueden hacer que el movimiento de las articulaciones sea doloroso.
  • Lesiones , como roturas de huesos o esguinces
  • La tendinitis es una inflamación de los tendones, o las bandas flexibles que conectan el hueso y el músculo. Suele aparecer en el codo, el talón o el hombro y suele estar causada por un uso excesivo.
¿Cómo se trata el dolor articular?

¿Cómo se trata el dolor articular?

Aunque no exista una cura para el dolor, puede tratarse para aliviar al paciente. A veces el dolor puede desaparecer tomando medicamentos de venta libre o realizando sencillos ejercicios diarios. Otras veces, el dolor puede estar señalando problemas que sólo pueden corregirse con medicamentos recetados o con cirugía.

  • Los tratamientos caseros sencillos , como la aplicación de una almohadilla térmica o de hielo en la zona afectada, pueden recomendarse durante períodos cortos, varias veces al día. Los baños en una bañera caliente también pueden aliviar el dolor.
  • El ejercicio puede ayudar a recuperar la fuerza y la funcionalidad. Lo mejor es caminar, nadar o hacer otros ejercicios aeróbicos de bajo impacto. Las personas que participan en entrenamientos extenuantes o actividades deportivas pueden necesitar reducirlos o comenzar una rutina de entrenamiento de bajo impacto. Los ejercicios de estiramiento suaves también ayudan. Consulte con el médico antes de empezar o continuar cualquier programa de ejercicios.
  • También se puede sugerir la pérdida de peso , si es necesario, para disminuir la tensión en las articulaciones.
  • El paracetamol, o los antiinflamatorios (ibuprofeno) , pueden ayudar a aliviar el dolor. Ambos medicamentos pueden adquirirse sin receta, pero las dosis más potentes pueden requerir una prescripción médica. Si tiene antecedentes de úlceras estomacales, enfermedad renal , o enfermedad hepática, consulte a su médico para ver si esta es una buena opción para usted.
  • Los tratamientos tópicos , como las pomadas o los geles que se frotan en la piel sobre la zona articular afectada, también pueden ayudar a aliviar el dolor. Algunos de ellos se pueden encontrar sin receta, o el médico puede recetarlos.
  • Los suplementos dietéticos , como la glucosamina, pueden ayudar a aliviar el dolor. Consulte al médico antes de tomar cualquier suplemento de venta libre.

Si esos medicamentos o tratamientos no alivian el dolor, el médico puede recetarlos:

  • Las ayudas de apoyo , como una férula, un bastón o un dispositivo ortopédico en el zapato, pueden ayudar a sostener la articulación para facilitar el movimiento. El médico, el fisioterapeuta o el terapeuta ocupacional, o el trabajador social podrán ayudar con la(s) opción(es) adecuada(s) disponible(s).
  • La fisioterapia o la terapia ocupacional , junto con un programa de ejercicio físico equilibrado, pueden ayudar gradualmente a aliviar el dolor y mejorar la flexibilidad.
  • Se pueden recetar antidepresivos para ayudar a mejorar el sueño de un paciente que sufre dolor articular.
  • Los esteroides , a menudo administrados mediante inyección en la articulación, proporcionan un alivio a corto plazo del dolor y la inflamación.
  • Analgésicos que ayudan a aliviar el dolor.

Tenga en cuenta que los medicamentos, incluso los de venta libre, afectan a las personas de forma diferente. Lo que ayuda a una persona puede no funcionar para otra. Asegúrese de seguir cuidadosamente las instrucciones del médico cuando tome cualquier medicamento, y dígale si tiene algún efecto secundario.

¿Cómo es el tratamiento de fisioterapia para y dolor en las articulaciones?

  • El tratamiento de fisioterapia para el dolor en las articulaciones puede incluir:
  • Aplicación de calor o frío para aliviar el dolor y la inflamación.
  • Ejercicios de estiramiento y fortalecimiento para mejorar la flexibilidad y la fuerza de las articulaciones.
  • Técnicas de manipulación para mejorar el movimiento de las articulaciones.
  • Masaje para aliviar el dolor y la tensión muscular.
  • Acupuntura para aliviar el dolor.
  • Electroterapia para aliviar el dolor y reducir la inflamación.

¿Qué se puede hacer para aliviar el dolor articular?

La cirugía puede ser una opción si el dolor articular es duradero y no disminuye con medicamentos o con fisioterapia y ejercicio. Asegúrese de consultarlo con el médico para asegurarse de que la operación tiene sentido.

Hay muchas opciones quirúrgicas disponibles, entre ellas:

Artroscopia : Procedimiento en el que un cirujano realiza dos o tres pequeñas incisiones en la carne sobre la articulación y se introduce en ella con un artroscopio, o instrumento fino y flexible de fibra óptica, para reparar el cartílago o eliminar astillas de hueso en la articulación o cerca de ella.

Sustitución de la articulación : Si otros tratamientos no ayudan, puede ser necesaria una intervención quirúrgica para sustituir la articulación una vez que el cartílago que amortigua y protege los extremos de los huesos se desgasta gradualmente. Esto puede hacerse en las articulaciones de la cadera, la rodilla y el hombro.

Un cirujano extrae partes del hueso del paciente y le implanta una articulación artificial de metal o plástico. Este procedimiento ha dado excelentes resultados y la mayoría de los pacientes sienten un alivio duradero del dolor tras este tipo de cirugía.

¿Qué síntomas de dolor articular son motivo de preocupación?

Los síntomas del dolor articular van de leves a incapacitantes. Sin cartílago, los huesos rozan directamente entre sí cuando la articulación se mueve. Los síntomas pueden incluir:

  • Hinchazón
  • Rigidez o agrandamiento de la articulación
  • Adormecimiento
  • Articulaciones ruidosas, o sonidos de chasquidos o chasquidos al mover la articulación
  • Movimiento doloroso
  • Dificultad para doblar o enderezar la articulación
  • Pérdida de movimiento
  • Una articulación enrojecida y caliente e hinchada (Esto debe ser evaluado rápidamente por un médico)

¿Cuándo debo acudir al médico?

Si el dolor interfiere en las actividades normales de la vida diaria, es el momento de hablar con un médico sobre el problema. Es importante diagnosticar rápidamente la causa del dolor y comenzar el tratamiento para aliviar el dolor y mantener unas articulaciones sanas y funcionales.

Debe acudir al médico si:

  • El dolor se acompaña de fiebre
  • Hay una pérdida de peso inexplicable (3 kilos o más)
  • El dolor le impide caminar con normalidad

Durante la cita, el médico hará muchas preguntas para averiguar cuál puede ser la causa del dolor. El paciente debe estar preparado para responder a preguntas sobre lesiones anteriores en la articulación, cuándo empezó el dolor articular, antecedentes familiares de dolor articular y el tipo de dolor experimentado.

A continuación se examinará la articulación afectada para ver si hay dolor o limitación del movimiento. El médico también buscará signos de lesión en los músculos, tendones y ligamentos circundantes.

Si es necesario, el médico puede pedir también radiografías o análisis de sangre. Las radiografías pueden mostrar si hay deterioro de la articulación, líquido en la articulación, espolones óseos , u otros problemas que puedan estar contribuyendo al dolor. Los análisis de sangre ayudarán a confirmar el diagnóstico o a descartar otras enfermedades que puedan estar causando el dolor.