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Trastornos de la marcha

Las causas de los trastornos de la marcha pueden ir desde la artritis hasta una afección neurológica, pasando por algo tan sencillo como un calzado inadecuado. La variedad de trastornos de la marcha exige diferentes fisioterapia, tratamientos.

¿Cómo ayuda la fisioterapia con de trastornos de la marcha?

La fisioterapia puede ayudar a mejorar la marcha en personas con trastornos de la marcha mediante el uso de técnicas de reeducación del movimiento. Estas técnicas se centran en el refuerzo de los patrones de marcha correctos y en la corrección de los patrones anormales de movimiento. La fisioterapia también puede utilizar técnicas de ejercicio para mejorar la fuerza y el equilibrio, lo que puede ayudar a reducir el riesgo de caídas.
¿Qué es un trastorno de la marcha?

¿Qué es un trastorno de la marcha?

La marcha es el patrón de caminar de una persona. Caminar implica el equilibrio y la coordinación de los músculos para que el cuerpo se impulse hacia delante siguiendo un ritmo, llamado zancada. Existen numerosas posibilidades que pueden causar una marcha anormal. Algunas causas comunes son

  • Una enfermedad degenerativa (como (108)artritis )
  • Un trastorno del oído interno
  • Apoplejía
  • Afecciones del pie
  • Una afección neurológica
  • Algo tan simple como unos zapatos mal ajustados

¿Cuáles son algunos tipos de trastornos de la marcha?

Los siguientes trastornos de la marcha son tan característicos que merecen un nombre:

  • Marcha propulsiva. Este tipo de marcha se observa en pacientes con parkinsonismo . Se caracteriza por una postura encorvada y rígida, y la cabeza y el cuello están inclinados hacia delante. Los pasos tienden a ser más rápidos y cortos.
  • Marcha en tijera. Este tipo de marcha recibe su nombre porque las rodillas y los muslos se golpean o cruzan en forma de tijera al caminar. Las piernas, las caderas y la pelvis se flexionan, haciendo que la persona parezca estar agachada. Los pasos son lentos y pequeños. Este tipo de marcha se da a menudo en pacientes con parálisis cerebral espástica.
  • Marcha espástica. Común a los pacientes con parálisis cerebral o esclerosis múltiple, la marcha espástica es una forma de caminar en la que una pierna está rígida y se arrastra en un movimiento semicircular en el lado más afectado por la contracción muscular a largo plazo.
  • Marcha esteparia. Un tipo de marcha “de paso alto” en la que la pierna se levanta en alto, el pie cae (pareciendo flojo) y los dedos apuntan hacia abajo, rozando el suelo, al caminar. La atrofia del músculo peroneo o la lesión del nervio peroneo, al igual que un problema de la columna vertebral (como la estenosis espinal o la hernia de disco), pueden causar este tipo de marcha.
  • Marcha de pato. El movimiento del tronco es exagerado para producir una marcha de pato. La distrofia muscular progresiva o la luxación de cadera presente desde el nacimiento pueden producir una marcha de pato.

¿Quién corre el riesgo de sufrir un trastorno de la marcha?

La probabilidad de padecer un trastorno de la marcha aumenta con la edad, ya que las personas mayores tienden a sufrir más afecciones que provocan una marcha anormal y suelen tener músculos más débiles, una reacción más lenta y menos coordinación muscular que las personas más jóvenes.

¿Cómo puede saber su médico cuál es la causa de su trastorno de la marcha?

¿Cómo puede saber su médico cuál es la causa de su trastorno de la marcha?

La causa de un trastorno de la marcha puede ser múltiple y a veces las causas se solapan. Para diagnosticar el trastorno, el médico observará primero su forma de andar. A continuación,

  • Comprobará que las piernas tienen la misma longitud (algunos pacientes con caderas artificiales o dolores lumbares pueden tener las piernas de diferente longitud).
  • Se evaluará su fuerza muscular, su tono muscular y su coordinación.
  • Si es usted mayor, puede comprobar su visión y su presión arterial (tanto acostado como de pie) para descartar que la causa sean problemas de visión o hipotensión ortostática (presión arterial baja al ponerse de pie).
  • Se puede comprobar si el cuello y la columna vertebral presentan deformidades.
  • Se realizará una evaluación del riesgo de caídas.
  • Dependiendo del tipo de trastorno de la marcha, se comprobará si hay artritis o trastornos neurológicos como la enfermedad de Parkinson.

En función de estos resultados, pueden realizarse estudios de laboratorio y de imagen.

¿Qué se puede hacer para mejorar un trastorno de la marcha?

Depende de la causa. Los dispositivos de asistencia, como los bastones y los andadores, pueden ayudar en algunos casos en los que el equilibrio es un problema. La fisioterapia y los ejercicios de fortalecimiento pueden ser adecuados en otros casos para mejorar el equilibrio, la fuerza y la flexibilidad. También debería recibir instrucciones sobre la prevención de caídas.

Para mantener una alineación adecuada de los pies puede ser necesario utilizar férulas en el zapato o aparatos ortopédicos para las piernas. Un elevador de calzado puede ayudar en los casos de una longitud desigual de las piernas.

El tratamiento de la causa subyacente de la marcha anormal puede ayudarle a recuperar algunas funciones. Existen medicamentos para tratar la artritis, la enfermedad de Parkinson y la esclerosis múltiple . Se puede recomendar la cirugía o las prótesis, como el reemplazo de cadera y rodilla para las personas con osteoartritis.